Pèsols

Estamos en plena temporada de guisantes, uno de los productos estrella en la cocina de Tinars. Nuestros guisantes provienen de la huerta-granja Balanya, de Josep Torreny, que empezó a proveernos de verduras hace ya muchos años, cuando el abuelo Sendo abrió el restaurante.  Son guisantes de una textura y sabor excelentes, no tienen piel y  su dulzor es pronunciada. Los preparamos acompañados de habas, a la catalana, con tocino y butifarra negra, o en ensalada, con alcachofas, espárragos, cebolla, menta y aceite de trufa negra.

Por si eso fuera poco, esta pequeña joya verde tiene un sinfín de vitaminas específicas para el buen funcionamiento del sistema nervioso. 

·       Son uno de los alimentos más ricos en vitaminas del grupo B

·       Son ricos en  vitamina B3

·       Ayudan a mejorar la circulación sanguínea y reducen el colesterol

·       Ayudan a reforzar la flora intestinal y son ricos en antioxidantes

Tòfona negra

La trufa negra o trufa  Melanosporum es una seta de invierno muy apreciada en la cocina des de hace siglos. En Cataluña su producción se concentra en las comarcas interiores porque es una seta que crece bajo tierra y se beneficia de las características de aquella zona: bosques de roble y encinas húmedos donde hace bastante frío en invierno. La temporada de trufa negra se extiende desde noviembre hasta marzo y en nuestra carta la podéis encontrar en varios platos, como por ejemplo el de la fotografía que acompaña a estas líneas: coca tostada de tocino ibérico y trufa negra Melanosporum.  ¡Buen provecho!

angula del Ter


Las angulas que Marc cocina en #ElsTinars nos las suministra Juli Carbó, que lleva media vida pescándolas en la Gola del Ter, en Torroella de Montgrí, y en la acequia del Molí de Pals, dentro del Parque Natural del Montgrí, las Illes Medes y el Baix Ter. Se trata de un producto único. Hay que tener en cuenta que desde que Juli las pesca hasta que llegan a los viveros de su casa solo pasan quinze minutos.

Antes las angulas se vendían al distribuidor ya cocidas pero actualmente se sirven vivas directamente a los restauradores. Nuestra especialidad es cocinarlas al pil-pil. Las ponemos directamente en la cazuela de barro con aceite, ajo y guindilla y las vamos removiendo hasta que desprenden su propia grasa, obteniendo así un pil-pil de angula espectacular. También las preparamos a la bilbaína y a la brasa.

¡Os animamos a saborearlas ahora que es temporada!